
Bueno, esto si que es divertido. El complemento perfecto para dar esas cabezaditas en la oficina o en tu lugar de trabajo y olvidarte del mundo por unos minutos. Cada vez son más las personas que no comen en casa y no tienen opción a esa media hora o cuarto de hora para relajarse en el sofá.
Para todos ello está este invento que realmente se llama Ostrich pero que tampoco se sabe definir en concreto. No es ni una almohada, ni un colchón, ni cama, ni ropa, sino un poco de todo, porque visto así incluso parece un pasamontañas para no pasar frío.


