
Es una crema facial de alto poder nutritivo aconsejada para prevenir y combatir las señales del paso del tiempo. Contiene un alto porcentaje (5%) de aceite de Rosa Mosqueta, planta originaria de los Andes rica en vitaminas y en ácidos grasos, que protegen las células y contrarrestan el efecto de los radicales libres.
Recordar que siglos atrás, los pueblos autóctonos utilizaban el extracto de sus bayas para protegerse la piel y atenuar las marcas de cicatrices. Estas propiedades fueron investigadas por la famosa escuela de cirugía estética brasileña, como demuestran numerosos congresos, a lo largo de 30 años.




