
Ya hace años que Emó Rubik inventó el famoso y popular juego que lleva su mismo nombre, allá por 1974 y con él vinieron los quebraderos de cabeza para media humanidad porque ¿Quién no ha jugado a este cuadradito que su cometido es formar cada lado de un mismo color?
Un puzzle con el que se puede pasar horas y horas de entretenimiento y ahora podrás tenerlo en tus desayunos porque con esta taza que emula a la perfección el cubilete de Rubik, seguramente tus desayunos son más despejados.

