
Lo popularizó Sacha Baron Cohen en la playa de Cannes, durante el estreno de su película Borat. Sin ningún tipo de pudor o vergüenza se paseó por la orilla, presentándose y haciéndose fotos con chicas. Ese fue el momento en el que el Mankini, que es como se bautizó a esta prenda, comenzó su particular historia.
A pesar de ser uno de los bañadores más ridículos, horteras y excéntricos de todos los tiempos, el Mankini se ha convertido en un bañador básico en el armario de cualquier hombre sin complejos.
Sencillamente es el regalo ideal para hombres desvergonzados y lo podéis adquirir aquí en Curiosite por 12,90 euros.