Si necesitas instalar o cambiar la puerta del garaje de tu casa, la primera etapa consiste en averiguar y decidir qué modelo de puerta te hace falta y se adapta mejor al tipo de construcción en la que tendrá que integrarse posteriormente. Se trata de una elección importante, puesto que la puerta de un garaje es la segunda entrada de un hogar. Además, debe ser práctica, fácil de manejar y no debe ocupar un espacio innecesario al abrirse. Existe una gran variedad de puertas de garaje y resulta necesario tener en cuenta varios parámetros a la hora de seleccionar el modelo más conveniente, como el material utilizado para la fabricación o el tipo de modelo.
Las puertas de garaje pueden fabricarse en distintos materiales como el aluminio, la madera o el PVC. Una vez elegido el material, hay que tener en cuenta el tipo de puerta que se desea adquirir. ¿Queremos una puerta de garaje seccional, basculante, enrollable, plegable, corredera, abatible o blindada? Es más, ¿existe el modelo de puerta que más me gusta en el material que se adaptará mejor a la construcción de mi hogar? Si has elegido una puerta motorizada, también habrá que valorar el espacio que ocupará dicha motorización dentro del garaje y prever una opción manual, en caso de cortes de luz o de que el sistema de motorización se estropee.
Las puertas blindadas son una opción cada vez más habitual y bien valorada porque se trata de puertas de garaje preparadas para proteger el hogar teniendo en cuenta parámetros de seguridad muy exigentes. De hecho, hoy en día la mayoría de las puertas de entrada, sean para el garaje o no, suelen ser blindadas. Obviamente, se trata de modelos cuyo coste puede ser bastante elevado y este dependerá del tipo de blindaje elegido.
